29 abr. 2012

OJO DE HURACÁN


Mira por el agujero
de la cerradura
con su ojo de huracán,
el mismo que levantó,
hace tiempo, la tempestad.

Oculto, desde su rama,
contempla el bosque
y el laberinto,
la tormenta y el fuego
por la fisura inevitable
que no pude cerrar.

Una cortina de niebla
separa y une
nuestras orillas.
Algún resquicio habrá
perdido entre la albura.

  ¿Como cazar al pájaro voraz
-que atisba la manzana-
si no cruza a esta orilla?

2 abr. 2012

EL ALETEO DE LA FIEBRE


Reverdece el alero de la tarde.

Un sinfín de oquedades son testigos
-desde confines inefables-
del aleteo de su fiebre.

Una muerte aromática asciende
por las raíces de la primavera
e inunda la excelsa paz
del rincón más oscuro
de los cipreses.